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Pedófilos asquerosos! Y cómo seguir gritándole al mundo, que la guerra se está perdiendo y que cuanto más tarde la sociedad en tomar medidas, no solo será imposible controlarlos sino que terminará el mundo por aceptarlos sin reparo, por todo lo que tienen en su mochila podrida: pederastas, pornografía infantil, turismo sexual, bestialismo con bebés, prostitución “legalizada” y todo lo que les cuelga en su inmunda vida.
Y todo esto, liderado por los clérigos de la ilgesia católica, México, Irlanda, Alemania…
Fuente Original: El Nuevo Diario Ni.

La evolución del pedófilo
Enrique Wheelock Martínez
END – 20:39 – 16/02/2010

La pedofilia se desarrolla en un medio en que las circunstancias triunfan, en la relación inevitable entre niños y adultos, primeramente desde el seno de un hogar espurio y fracturado, y luego en otros ámbitos y sectores que la fomentan. Tiene variadas formas de expresión, obviamente con mecanismos ocultos y subrepticios, que las más veces se destapan para afectar el futuro tanto de la víctima como del victimario.
Los casos cotidianos se encubren dentro del núcleo familiar imperfecto, en los que intervienen generalmente padres putativos de mentalidad ociosa y obscena, que caen forzosamente en la tentación de “la voz blanca”. Otros cuadros menos frecuentes incluyen a un círculo más cercano de consanguinidad, que raya en promiscuidad, relaciones primitivas y el incesto.
Se aproximan a esta categoría los curas y reverendos que a través de sus buenos oficios se aprovechan del medio y su investidura para cometer sus actos depravados.
Los niños huérfanos y desamparados son los primeros en caer dentro de las oscuras catacumbas de cofradías y parroquias, casas de beneficencia y monasterios, donde impera un régimen de terror solapado por las sociedades cristianas. Pobres niños que cuelgan como badajos en campanas de sotana, que crecen con una lesión enorme en su personalidad, con depresión, sentimientos de culpa, inferioridad y ruina.
Mientras son apenas unos cuantos obispos y sacerdotes los que se descubren para ser juzgados en los áulicos estrados pontificios de la impunidad estatuida por el Derecho Canónico que exime a las altas estructuras de castigos terrenales, para delegar su jurisdicción y competencia al juicio divino de la santa providencia, al menos los católicos romanos hacen el intento de sancionar a sus albos purpurados, ya que dentro del protestantismo, el juicio civil y penal tarda en mucho más tiempo en condenar a los pastores pederastas, que se valen de otros métodos para sugestionar a sus impúberes ovejas, como la reflexología y el exorcismo, la venta de indulgencias, el hipnotismo eclesiástico, la ambigüedad doctrinaria, la oración fuerte por el estítico sangro… que empieza con tocamientos lúbricos, alteración al orden público, exhibicionismo y otros actos lascivos que inducen a la perversión.
Pero no hay como los padres de la patria, que legislan en pro de la carne infesta, reduciendo las penas de los delitos sexuales y el proxenetismo, derogando la pedofilia y la sodomía, dejando constancia como mero acto natural dentro de las emociones humanas “el libre albedrío del cuerpo”… salvo el aborto terapéutico que sí es sancionado con severidad. Y esa inversión de nuestras autoridades, se hace patente en todo el sistema para legitimar sus derechos al impulso instintivo inexorable, volviéndolo un derecho humano, y no una violación a ese principio.
Para ellos la diversidad sexual, libre elección y maduración precoz es parte de la evolución y cambios de la sociedad contemporánea, y ven como algo normal el desarrollo sexual prematuro en menores preadolescentes, defendiendo su derecho a descubrir las curiosidades que el adulto les pretende privar injustamente, e incluyen dentro de algún código, su derecho a la información y el conocimiento profundo acerca de temas que son tabú, o que hoy han pasado a lo trivial y convencional, fusionando lo impúdico con lo lúdico. Fomentan las marchas de niños y adolescentes reclamando sus derechos a una sexualidad sana, libre y temprana en nivelación con los adultos, ya que los impúberes han conquistado la Internet, con páginas web que los incluyen como fresca adquisición, gracias a la explotación sexual y la pornografía infantil que no escatima los impedimentos fisiológicos y cortapisas morales. Una justificación al cambio alegado para sus actos perdidos.
Los apólogos de la trata de blancas y la sexualidad temprana se basan en los hábitos y costumbres de culturas tan remotas como la hebrea o hindú, donde se entregan a sus futuros consortes, a las niñas de doce y once años respectivamente, que generalmente las utilizan de presea por su estatus o casta. Para ellos el margen de la niñez que tiene como límite los doce años, debe ser reducido a los diez, por la naturaleza anticipada de las menores que ya pueden lubricar aun antes de reglar, por lo que no debe negársele sus derechos a la curiosidad instintiva de su órgano vital, siempre y cuando pueda controlarse dentro de los parámetros de la decencia y la salud sexual. Defienden los “centros de refocilamiento” que son burdeles para todos los géneros y edades, de manera que un menor pueda ofrecer sus servicios o requerirlos sin miramientos, siempre con el permiso de la sanidad.
Es una moralidad inédita que pretenden instaurar legítimamente o por contrabando, para lo cual han dado pasos significativos dentro del nuevo contexto de la informática y las comunicaciones. Los reproductores de video DVD o portátiles que han invadido los hogares de las sociedades modernas, son tan determinantes como el acceso espontáneo al internet o la televisión por cable, que abre las mentes y sentidos de los niños, como lo hace también la música reggae y las bachatas que impelen a la traición del núcleo familiar, la desobediencia, el libertinaje, la infidelidad, rebeldía… y maduración temprana de los ciclos naturales del apareamiento y sus consecuencias si no se toman medidas preventivas y control.
Se compara la pornografía infantil y la prostitución con el narcotráfico y la toxicomanía que lucha por ser reconocida como legítima dentro de la sociedad y el Estado, y que se ha infiltrado fácilmente dentro de los círculos de poder político-económico y la intelectualidad, para que en un futuro se legalice y restablezca como un derecho formal y natural. Todos los diputados, ministros y funcionarios públicos, al igual que la empresa privada, el clero y las altas jerarquías pastorales o eclesiásticas… tienen algo que ver con este pensamiento de una nueva moral en libertad y ética sexual que fomentan, practican y propagan incansablemente; todos son de alguna forma pederastas, proxenetas… y corruptos. Mientras tanto seguiremos viendo niños en los Play Station, Cyber Cafés, discos de teatro en casa, móviles y laptop de última generación… desfilar como conejitos de indias fuera del redil.
mowhe1ni@yahoo.es