>Tributo a Los Angeles terrenos que protegen nuEstra infancia!
Abuso sexual infantil: lágrimas de ángeles, sonrisas de demonios…
Rompiendo cadenas en Colombia…Gilma Jiménez
Concejal de Bogotá

A una verdadera guerrera, que con su iniciativa en favor de la infancia en Colombia, ha logrado el amor de las familias de las víctimas, el aprecio del pueblo solidario, el apoyo institucional, el temor de victimarios y el respeto de los abogados defensores, que a veces persiguen fines perversos…
Su ejemplo de lucha en Colombia marcará la diferencia con las leyes permisivas y el olvido que de ellas y las víctimas existe hoy día en otros países del globo.
Sus logros son incontables, su labor en el Concejo de Bogotá, desde su Curul y la plaza pública, desde los medios, ha merecido el aprecio y respeto de la gente, ha despertado las esperanzas en la niñez colombiana y devuelto la confianza en la justicia.
Rompiendo cadenas…
El otro Apocalipsis… Los ángeles sin alas vienen…
Recostados en las nubes,
los espíritus celestes
sueñan despiertos que el mundo era bueno…
Las bestias atacan sigilosamente;
los niños, como conejillos en la pradera,
despreocupados viviendo en alegría,
y la zarpa, garra venenosa
se afianza en la vida del inocente,
lo eleva por los cielos oscuros
de las mentes criminales…
Degollado en el infierno del olvido,
asesinado en la indiferencia de las gentes,
se baten desvalidos los ángeles caídos,
se posa la muerte de las mentes
sobre los cuerpos cándidos…
Inermes los querubines…
Los leviatanes han matado un sueño…
Y vuelve el monstruo sin arrepentimiento,
buscando los nuevos ángeles,
que desprevenidamente juegan
sonrientes en la pradera,
infierno y cielo de los inocentes…
Los ángeles sin alas
apenas están rompiendo cadenas…
y siempre son amorosos,
con los pequeños ángeles caídos…
Vienen, sin aviso, y suelen ser piadosos,
con sus enemigos…
Vienen, los héroes, vienen en silencio….
Tiemblen, monstruos,
alégrense los niños!
Y los arcángeles recostados en sus nubes,
sigan su sueño despiertos,
que los ángeles sin alas vienen,
jinetes de su altruismo,
y por espada las leyes!