>Fuente original El blog de José Martínez de Velasco
Equipo de Investigaciones Tecnológicas (Edite) de Córdoba ha propiciado la detención de 727 personas en España desde 2002

Lo contaba el pasado domingo P. GARCÍA BAQUERO, en el ABC de Córdoba

abc.es/denuncias-pedofilia-suben-ciento-200904051125.html
Bajo el señuelo de «Carnavales de Cádiz 2009» se esconde un archivo con centenares de imágenes de pornografía infantil. Hace unas semanas que el Equipo de la Unidad de Delitos Informáticos y Tecnológicos de la Comandancia de Córdoba (Edite) intenta desenmascarar a los pedófilos que almacenan estos contenidos.
El denunciante llegó a la Comandancia de Medina Azahara con el DVD temeroso porque ya sabía que su ordenador ya había dejado el rastro de este archivo de pornografía infantil y que podría verse involucrado en una de las operaciones contra este tipo de delitos execrables.
En declaraciones a ABC, el jefe del Edite, Juan López, asegura que hay 727 detenidos acusados de delitos relacionado con la pedofilia (posesión, distribución, corrupción de menores) que han partido de operaciones de Córdoba a nivel nacional desde mayo de 2002 a marzo de 2009.
Se trata, según López, «de operativos que se denuncian desde la Unidad de la Policía Judicial de Córdoba del Puesto de la Comandancia de Córdoba para que nosotros las podamos investigar».
En esta unidad, considerada de elite en el resto de provincias españolas por sus resultados, trabajan en torno a 40 personas.
Y es que investigar una denuncia de pornografía infantil «es una tarea muy complicada». En un principio, conlleva una labor de captura, explican desde el Edite. «Lo primero que hacemos con el archivo es poner en manos del juzgado la denuncia para que el juez ordene el esclarecimiento de los hechos. Nosotros desconocemos las personas que han capturado el archivo; sólo la IP que es como el DNI del ordenador».
Se trabaja durante tres horas continuas por la mañana, tres horas por la tarde y dos por la noche para identificar la IP de un ordenador.

Denuncias en la Diputación

Tras la investigación, hay muchas dosis de sociología. «El caso es que por las mañanas, los que se ponen detrás de un ordenador, por lo general,son oficinistas o parados». De hecho, López recuerda que se han dado denuncias en empresas públicas de la Diputación. «Por la tarde, tenemos a menores y mayores, que están aburridos y se conectan», asegura.
Estos presuntos pedófilos caen, generalmente, por el desconocimiento de la ley. «Desconocen el programa y que en \[el programa\] Emule, por ejemplo, a partir de una mínima descarga, ya estamos compartiendo, y eso es delito».
El número de arrestos ha ido creciendo, y hasta marzo de 2009 se han contabilizado hasta 727 detenidos de operaciones que se han iniciado en Córdoba.
Sin embargo, de la provincia son sólo el 10 ó 12 por ciento. Este resultado se debe, según la Guardia Civil, a las labores de prevención que se han llevado a cabo desde la Comandancia, por ejemplo, con las asociaciones de padres.
Lo que sí aumentan son las denuncias de los delitos de pornografía infantil que en los últimos tres meses de 2009 han aumentado un 40 por ciento. El final de la investigación concluye, generalmente, con una condena ante un juzgado.
La impresión de la Benemérita es que cuando se llega a este momento, las sentencias son «satisfactorias», aunque ven con buenos ojos el endurecimiento de las penas que tienen por víctimas a menores y que se debata ahora en el Senado. El proyecto de Ley recoge que la simple visualización de imágenes de contenido pedófilo está penada.

Un delicuente tímido

«Los grandes pedófilos le ponen a los archivos nombres de una película. Pero las personas que reciben con ese nombre legal no se les castiga. Por los nombres que se identifican en la red son los clásicos de pornografía infantil como “pedo”, “lolita”, “ptchc”, “prete”, “preciosa”, “niña”…,», explican desde la unidad. A partir de peticiones de este tipo, los agentes rastrean en los chat los casos sospechosos en que uno le dice a otro: «Vámonos a un chat más privado».
Hay que partir de la idea de que los presuntos pedófilos son auténticos desconocidos para los agentes. «No conocemos a nadie, sino una dirección, pero se sabe que esa IP en una hora concreta está identificada en la red en todo momento. Es un trabajo de observador», apostillan.
El perfil de un pedófilo «es de persona tímida, que no sabe expresarse en la sociedad y que se siente poderoso porque no ve a la otra persona». Su rehabilitación, según estos rastreadores, es «difícil» aunque al ser detenidos, sí que todos se arrepienten.

Tarjetas de crédito

Pero estos no son los únicos delitos que se persiguen desde esta unidad especializada. Hay un largo listado de felonías realizadas en la red: desde fraudes en subastas, viajes o paquetes vacacionales, a casino «on line» o el timo de «trabaje uste en su propia casa».
El uso fraudulento de tarjetas de crédito a través de las páginas de internet está proliferando en la provincia, donde se han logrado detener por estos motivos a 12 personas desde 2002.