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Ha habido ocasiones en este trabajo de años, de lucha sin descanso en contra de pedófilos, pornógrafos infantiles y pederastas que no son nada diferentes a boylover, childlover y girllover, he pensado cortarle la vid de la vida a estos infectos, es grave, supremamente grave el daño que le hacen a los niños; las penas y castigos son humillantes, no se conduelen con el dolor de las víctimas ni sus familias; porqué? Pareciera que estos depredadores se salieran con la suya, por eso, a veces, mi pensamiento ha querido cortarles la vid de la vida…

A veces invoco al Angel de la muerte, a veces creo que no hay salida, son tan perversos estos infectos adoradores del sexo con los niños y niñas, que la compasión no puede ser posible para sus almas…
Escrito en papelitos codificados, profecías cumplidas…
posted en Bl.net October 02, 2006 02:03 AM
Corren los segundos, las horas, los días, meses, años.
Una vez soñé que tenía la felicidad que cualquiera anhela,
la grata complacencia de saberse amado,
que nada te haga falta,
me decía en medio de mi inocencia tibia,
nada me faltaba solo la vida.

Nada es durable para el tiempo,
cuando se es feliz, no se piensa en tormentos;
y si estos aparecen, el amor no deja percibirlos,
Infelicidad y sufrimiento se camuflan
muy dentro de la dicha pasajera.

Hace ciertos años, el amor sonreía,
y a veces ni respirar quería.
Esa felicidad que tenía pegada a la piel
ella, la efímera, me mantenía.
Su sabor dulce no mendigaba caricias,
no rogaba un te quiero,
no necesitaba suplicar compañía.

El silencio que arropa,
la felicidad desaparece,
los sueños vagan en caída,
se ha perdido lo que dio vida.

Tuve un sueño.
La felicidad perdonaba mi porfía.
Mi confianza en el silencio
mi lecho, mi solitario aposento
cual sepulcro,
sediento de ser salvado
soledad, soledad,
maldad del malvado,
espiral del esclavo de la vida.

Soñé de nuevo con ser amado,
estar enamorado.
Divago silencioso, escueto, debilitado,
entre callejuelas de esperanza bravía;
una voz maternal que gime
de noche, de día.
La desnudez del alma se ve,
gritos ahogados de noches prisioneras.
Llanto de progenitora
que ruega a su Deidad,
que el esclavo encuentre su paz perdida.

En un rincón privado para las almas
enganchado de sus manos las rodillas.
Despeinado, ojeroso
cual prisionero castigado en calabozo
desnudo, limpio, terrenal
y doblemente reo de mis pensamientos
me hallo con los ojos cerrados
observándome en un espejo
lleno de invisibilidad.

No muero. Dice mi alma
rebozan palabras de esperanza.
No muero. Espero. Grita mi alma herida.
La unción del que calla por sabiduría.
No muero. Lucho por la vida.
Desnudo, de pie, vacilante.
Muerto en vida.

Angel. Le llamo.
Angel. Le digo.
Tan perverso he sido?
Cual es la causa de mi cruel abandono?
Angel. La desolación me desespera.

En un rincón privado para las almas buenas,
yace solitaria daga egipcia.
Sangre delirante le da vida…
Angel. Llegas, me saludas con saliva,
te afliges, lloras, me acaricias.
Angel. Te miro hechicero de ojos
de cejas distraídas.
Angel. Me preguntas:
– Porque usted es así?
Lloras, me mimas.

En mi lecho solitario.
Los dos: mi Angel,
el descubridor de mis pasiones me abraza
me mira. Se cubre de mi dolor.
Sus lágrimas me riman el alma.
Angel. Perdona mi valentía.
Con nombre y apariencia humana
vienes a mí, me salvas, me amas,
con tu presencia me alivias.
Y te vas. Has crecido.
Tus alas ya no reposarán
en mi pecho entristecido.
Angel. Un día tuve un sueño,
Soñé que era bueno con los niños.
Que el temido que llevo dentro
solo me daba alegrías.
Despierto.
Me cubro de mi capa diaria de hidalguía,
soy de nuevo caballero,
a vivir, a reír,
aunque eso no es símbolo de alegría,
sonríen los asesinos, sonríen cada día.

Camino por las calles,
unto mi vida de la esencia despreciada
que me odia,
siento sus palabras hirientes,
sus miradas de odio,
de desquicia por venganza.

Me surto de las sonrisas de Angeles inalados
resurjo de cenizas,
camino entre demonios
deslizo mi codicia por la libertad
aunque esto me cueste volver a soñar un día.

Y al terminar el día.
En un solitario rincón
reservado a las almas cansadas
escuchando las tonadas recitadas
del Angel que dio vida a mi vida,
desnudo, sosegado, alimentado
de sonrisas de los ni�os que vi en el día
me cubro de verguenzas y mis manos
acarician la verdad que es mi puntal,
la atracción que a veces quiere ser desmedida.

Toda la noche,
todo el día, acunando la verguenza,
enseñando al odio a vivir
sin ofender a quien más amo.
En un rincón privado para las almas buenas,
yace solitaria mi prisionera pena.
La sangre cubre mi condena…

Amanecerá…
Angel.
Invéntame historias cada día,
muéstrame lo que más quiero
no me arrebates tu dulce compañíaa,
no viviría sin tu mano amiga.
Llévame como tú solo sabes hacerlo,
para ir a buscar de nuevo mi vida
la tengo perdida…

Abrazos. Desde la distancia eterna.
Angel… Dulce condena.