>

Este triste poema se lo escribí a los niños de la Estación Leningradsky. Una verdad que ataca todavía muchas partes del planeta. Recomiendo el video. No respondo si luego de verlo, se dan cuenta de lo miserables que somos a veces, cuando nos quejamos de cosas tan insignificantes, algunos dejarán sentir sus húmedos sentimientos, llamados lágrimas, no debe darnos verguenza llorar por el dolor ajeno, es el principio para saber que somos verdaderamente humanos y no entes ingobernables que a veces queremos convencernos de nuestra inmortalidad…
Cuando se visualizan las penas ajenas,
las lágrimas propias se amansan…
Referente que agudiza los sentidos
y enaltece el don humano de la compasión…
En estas criaturas pienso cada noche,
pero en Diciembre suelen dolerme más las espinas,
y sangra, mi alma sangra…
A los niños de la calle…
“Dios estoy cansado…”
… Solitario en sus andanzas matutinas,
inocentes correrías de pequeño,
despierta en la colina de sus sufrimientos.
Se ducha en el sopor frío de su lecho…
La banca de su parque preferido,
envuelto en cobijas de viento…
Está nublado… Su futuro y su suerte
el destino ha marcado en su frente;
resecos los labios, dormidas las manos
los pies congelados, la espalda curvada…
A sus seis años, la mirada tierna
le ha abandonado…
Viste su chaqueta azul del diario
raída y sucia más de un año…
Su pantaloncito regalado, sin medias,
camisa de azul y celeste y opaco.
Se sienta en el suelo,
contento a cambiar su pantalón
por uno más nuevo…
Y viene un intruso a apartarle su escasa sonrisa,
sus ojitos se tornan en lágrimas, le han hurtado
su suéter dorado de mugre que tanto ha amado,
persigue al ladrón y le grita cabrón…
Devuélvanle su tesoro azul!
Se arrodilla muerta su esperanza,
sin nadie que le defienda… Se cansa…
Se toma su carita sucia con su manecita santa,
llora y se abalanza al altísimo en miradas
que nunca serán contestadas,
balancea desconsolado su cabecita mansa
pidiéndole compasión al cielo y
se oye de sus labiecitos abatidos:
– dios estoy cansado y sediento…
Y se toma su carita y llora triste…
Y lloro yo desconsolado…
No puedo hacer nada…
Tan lejos de la realidad he navegado…
Y digo envuelto en este océano de lágrimas:
– dios yo estoy también cansado…

josh Mayo 07

Los niños de la estación Leningradsky
Cargado por quomodo

DE NUEVO GRACIAS, PARECERÁ CRUEL PERO ES NECESARIO QUE SEPAN LA DIMENSION DEL PROBLEMA.
Una referencia del video completo, niños sacoleros y prostituidos, sacoleros de pegantes, pedrastas, violaciones, asesinatos… la realidad de nuestro país está gemela… no se aleja demasiado, documental de la vida real. perdonen de nuevo.